Los terremotos que ocurren en la Amazonía, que ocupa casi el 60 % del territorio peruano, suelen originarse a gran profundidad, lo que aminora su poder de destrucción pero amplía su onda sísmica, que en ocasiones puede percibirse a miles de kilómetros.

El sismo ocurrido las primeras horas del domingo tuvo una profundidad de 141 kilómetros. Generalmente, cuanto mayor es la profundidad menor es el impacto o daño que causa en la superficie del hipocentro. Sin embargo, en estos casos, la onda expansiva resulta ser más amplía, lo que explica que se haya sentido en Ecuador, Colombia y Venezuela.

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